RESIDENTES PERMANENTES DEL REFUGIO
<En nuestra cultura nos enseñan a amar a algunos animales mientras comemos otros, cuando en realidad, todos los animales son seres sensibles con la capacidad de sentir, tanto física como emocionalmente.>
- Kat Von D
Casos especiales
Verdejo: la oveja que se levantó contra todo pronóstico
Verdejo llegó al límite de sus fuerzas: una malformación en las cervicales lo dejó paralítico, sin poder moverse ni comer. Estuvo a punto de despedirse del mundo. Pero tras una conversación llena de amor con Cris, decidió luchar. Al día siguiente dio sus primeros pasos con ayuda. Hoy, aunque su cuerpo aún necesita apoyo, Verdejo camina, come y disfruta la vida con una fuerza que nos recuerda que nunca hay que dar por perdida una vida que quiere vivir.
Vida: la cerdita que conoció la libertad
Vida fue rescatada de un matadero cuando apenas era un bebé ciego y frágil. Su destino estaba escrito, pero en el refugio lo reescribió: conoció el sol, el juego y el cariño. Aunque padecía síndrome de Addison y complicaciones que limitaron su crecimiento, vivió un año y un mes de alegría. Amadrinada, cuidada y consentida, Vida tuvo una existencia corta pero plena. Su cuerpo se apagó, pero nos dejó la certeza de que cada vida merece ser vivida con dignidad, aunque solo sea por un instante.
Rayo y Bruno: dos hermanos de luz
Estos dos gatitos hermanos, inseparables y cariñosos, llenaban el refugio de alegría. La leucemia felina y enfermedades asociadas pusieron a prueba sus pequeños cuerpos. Rayo partió primero, luchando contra el PIF hasta que ya no pudo más. Meses después, Bruno se unió a él tras un diagnóstico de cáncer. Hoy descansan juntos, recordándonos que el amor no se mide en años de vida, sino en la intensidad con la que se entrega. Fueron, son y serán la luz que nos inspira a seguir.
En nuestro refugio viven más de 80 animales que necesitan cuidados constantes, alimentación y mucho amor. Hoy solo 15 de ellos cuentan con una madrina o padrino, y tu ayuda puede marcar la diferencia.
💚 ¿Qué significa amadrinar/apadrinar?
Es un gesto solidario que consiste en una cooperación mensual, a partir de 10 €, que se destina íntegramente al bienestar de los animales. Con tu apoyo aseguramos parte de la comida, cuidados y atenciones que necesitan día a día.
📸 ¿Qué recibes a cambio?
Cada mes te enviaremos fotos y vídeos del animal que amadrines, para que puedas seguir de cerca su crecimiento, sus travesuras y sus momentos felices. Serás parte de su vida aunque no puedas tenerlo en casa.
🥣 ¿Por qué es importante?
La alimentación de nuestros animales supone más de 650 € al mes. Contar con aportaciones fijas nos permite garantizar que nunca les falte pienso ni cuidados básicos.
🎁 ¿Y si quiero hacer una donación puntual?
¡También es posible! Solo te pedimos que antes nos consultes, ya que todos los animales comen el mismo tipo de pienso y comparten infraestructuras. Así nos ayudas a mantener su alimentación equilibrada y adecuada.
🌱 Amadrinar o apadrinar es más que una ayuda económica: es construir un lazo de cariño y compromiso con un ser vivo que ha encontrado en el refugio un hogar seguro.

¡Pregunta por nuestros bichitos para amadrinar/apadrinar!
Aves: Libertad, Chimichurri, Huevón, Macarra, Macarena, Angelita, Bisagra, Ópalo y Curucucu.
Cabras: Choco, Bambi, Lucero, Gala, Algodón, Senda, Sendero y Tom.
Cerdos: Luna, Rita, Pepa, Muffin, Dorita, Calcetines, Zarza, Kiwi, Valentino y Alma.
Conejos: Tacones, Rimel, Canela, Cora, Falafel, Minerva, Grisy, Patitas, Chillón, Cachetes, Chinchi y Blanquita.
Gatos: Punky, Furby, Coco, Katy, Willy, Estrella, Salvaje, Indira y Princesa.
Jabalíes: Chan y Cuqui.
Perros: Rocky, Perla, Maya, Blacky, Patata y Dream.
